Alcira Ranieri de Pivel Devoto dedicó la mayor parte de su vida profesional a la docencia. Desde los 16 años dictó cursos de historia en las aulas del Liceo Francés y más adelante en el Colegio Santa Teresa de Jesús y en el colegio de las Hermanas Domínicas de la calle Ellauri. En 1930 comenzó a trabajar en la enseñanza pública primero en la Sección de Enseñanza Secundaria y Preparatoria para Mujeres y luego en el Consejo de Enseñanza Secundaria. También tuvo un pasaje por la docencia universitaria, impartiendo clases en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, con cursos vinculados a la historia del derecho y el derecho constitucional. A esta trayectoria en instituciones públicas y privadas, debe sumarse además la organización de cursos y tertulias en su hogar, que contaban principalmente con un público femenino y estaban orientados a temas filosóficos, espirituales, religiosos y literarios.
La constancia y el profundo estudio con los que desarrolló la docencia son palpables en la abundancia y el esmero de sus apuntes de preparación de clases. Esta sección de su archivo revela un universo muy proteico como laboratorio de ideas e inquietudes. El estilo documentado y razonado de la autora invita muchas veces a considerar estas clases como la prefiguración de un ensayo o estudio sobre cada materia. Un pasaje del prólogo de El levantamiento español (Editorial Medina, 1973) alienta esta impresión de que cada unidad didáctica podría ser el germen de un libro por escribir: “Vuelvo a repetir, una vez más, lo que tantas veces he dicho en mis clases. Porque esta serie de pequeños libros que iré publicando, no son más que síntesis de clases dadas con amor y vocación, por un largo número de años”.
Dueña de una retórica refinada y una notable seguridad en la construcción de antecedentes, Alcira Ranieri construía sus clases a través de la consulta de numerosas fuentes, la elaboración de compendios de lectura y la toma de una posición crítica frente a los documentos. Como rasgo llamativo de su estilo docente se apunta su comprensión holística e integradora de saberes, que la llevará habitualmente a explicar los fenómenos analizados combinando la reflexión histórica, política, jurídica, espiritual, artística y filosófica.