Homenaje a Cristo Redentor y á su Augusto Vicario en las postrimerías del Siglo XX
(...)Sabido es que la propaganda sin Dios echa mano a la prensa en sus múltiples manifestaciones como medio práctico, el más poderoso y eficaz de su acción funesta y disolvente: de aquí que se haga sentir cada día más imperiosa la necesidad de la propaganda activa y esencialmente cristiana en la misma forma, que contrarresto en algo los avances del mal que crece en proporciones asustadoras.