Luis Alberto de Herrera nació en Montevideo el 22 de julio de 1873 y murió en la misma ciudad el 8 de abril de 1959.
Periodista, diplomático, historiador, intelectual y político, fue una de las figuras más influyentes del Uruguay de la primera mitad del siglo XX y el principal caudillo del Partido Nacional durante ese período. Siete veces candidato a la presidencia de la República, su actuación pública trascendió la actividad partidaria y dejó una profunda huella en la vida intelectual del país. Su producción histórica y ensayística, así como su intensa participación en los debates nacionales e internacionales, contribuyeron a consolidar una visión del Uruguay y de su inserción en el mundo.
En 1931 fundó El Debate, diario que se convirtió en el principal órgano de difusión del herrerismo y en una de las tribunas periodísticas más gravitantes del país.
Portador de una extraordinaria capacidad de comunicación y liderazgo. Real de Azua describió esos dotes como: “campechanía y calidez deliberadas de trato, actividad incesante, memoria asombrosa de gente y episodios, manipulación de los temas y de los giros lingüísticos más apropiados a sus diversos tipos de público”.
Su trayectoria, marcada por la polémica, la perseverancia y una singular capacidad para incidir en los asuntos públicos, lo convirtió en una de las personalidades más persistentes y decisivas de la historia política uruguaya.
El semanario Marcha escribió, en ocasión de su muerte, que Herrera "vivió como si fuera inmortal. Y, en verdad, muchos llegaron a creerlo. Más de sesenta años, en un país que apenas superaba el siglo de vida independiente, duró su áspero batallar”.